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Cómo y Por Qué hemos sido Programados desde la Niñez para Fracasar... Y Cómo puedes Usar este Conocimiento para Propulsarte al Triunfo

 

En esta edición vamos a discutir un tema que es mucho más importante ¿por qué? Porque el tema del que

hablaremos es el “cáncer mental” que, en mayor o menor grado, nos afecta a todos — y si no detectas su existencia y te sobrepones a él, de nada sirve que sepas sobre marketing.

 

Hagamos primero un experimento revelador...

 

Imagina que tú y otras 19 personas cuidadosamente seleccionadas serán parte de un experimento.

 

Los 20 participantes (incluyéndote a ti) tienen la misma inteligencia, las mismas habilidades, un igual deseo de ser exitosos, los mismos intereses, y todos quieren ingresar al mismo campo laboral.

 

Imagina además, que todos tienen la misma educación y se graduaron con las mismas calificaciones.

 

Ahora estamos listos para empezar el test…

 

Tú y los otros 19 sujetos comenzarán a trabajar para la misma empresa multinacional, en el mismo día y haciendo el mismo trabajo.

 

¿Todo claro hasta aquí? Bien.

 

Supongamos ahora que ha transcurrido un año. Veamos qué ha sucedido contigo y el resto del grupo.

 

Algo sorprendente ha pasado. Aunque todos empezaron de la misma forma, ya no todos están trabajando al mismo nivel. Ni tampoco todos están ganando el mismo salario. E incluso el nivel de satisfacción con su trabajo y sus vidas es ahora diferente.

 

Estudios revelan algo interesante...

 

En todas las áreas de la vida — ya sea en los negocios, el entretenimiento, los deportes, las artes, la religión, la política, la educación, o cualquier otra área que puedas pensar — la gente será parte de uno de siete niveles de desempeño y ganancias.

 

Volvamos a nuestro grupo de veinte sujetos para ver cómo funciona. Aquí están los siete niveles, comenzando desde abajo.

 

Nivel 7: Del grupo original de veinte personas, dos fueron despedidos por su pobre desempeño.

 

Nivel 6: Un nivel más arriba, encontrarás a dos personas que aún conservan su trabajo, pero que no han aprendido nada nuevo en todo el año.

 

Nivel 5: A medida que vamos subiendo, llegamos a los conformistas. Dos personas también en este nivel. Han aprendido un par de cositas — pero muy limitadas. Desgraciadamente, no progresarán demasiado en su trabajo o en sus vidas privadas.

 

Nivel 4: Este es el nivel medio — en donde la mayoría del grupo original terminó. Nueve personas para ser exactos. Estas personas se preguntan una y otra vez por qué no les fueron asignados los mejores trabajos, o no fueron promovidos a una mejor posición.

 

Setenta y cinco por ciento de la población vive en el nivel 4 o inferior. Si tú eres parte de este grupo, hay una buena razón por la cual estarás estancado en la “mediocridad” toda tu vida, y no tiene nada que ver con tu inteligencia, no tener los contactos adecuados, la inhabilidad de seguir las “reglas del juego,” o la falta de oportunidades. No pretendo asustarte, pero a menos que aprendas los verdaderos secretos del éxito, puedes llegar a pasar toda tu vida mirando cómo los demás se llevan lo que tú quieres.

 

Nivel 3: Ahora estamos llegando al área que está un poco por arriba del promedio. En el nivel 3 hay dos personas que se han demostrado a si mismas tener lo que se necesita para salir adelante. Este es el nivel de los encargados y supervisores — y aquellos profesionales que tienen una práctica privada. Gente muy capaz.

 

Pero si se quedan en este nivel, con el paso de los años y el aumento de las tensiones cotidianas, se adaptarán bajando sus objetivos — conformándose con cada vez menos.

 

Si estás en el Nivel 3 (y hay una gran chance que así sea) puede que hayas tropezado con uno o dos de los secretos del éxito, pero no estás recibiendo el beneficio total. Es hora de que aprendas cómo usarlos para tu provecho. Aprende más de los secretos del éxito y rápidamente removerás las barreras que están en tu camino. Todo lo que quieres está casi a tu alcance.

 

Nivel 2: Un nivel muy interesante. Aquí tenemos a dos individuos altamente competentes que llegaron a este punto — y van camino a más. Pero una advertencia. De no ser cuidadosos, pueden llegar a convertirse en las personas más desgraciadas de todas. Permíteme explicártelo.

 

Las presiones en este nivel son enormes. Ni siquiera la familia y los amigos pueden llegar a entender los niveles de tensión a los que estos súper exitosos individuos están expuestos. Recuerda, estas personas son tan brillantes y tienen el mismo empuje y deseo ardiente que el número uno. El estar apenas por debajo de alcanzar sus metas puede significar un problema por el resto de sus vidas.

 

Veamos el caso de Buzz Aldrin — el segundo hombre que caminó en la Luna — tan sólo un momento después que Neil Armstrong. Desafortunadamente para Buzz, le fue muy difícil ajustarse a los sentimientos negativos de ser el número dos. Como sabes, fue Neil Armstrong quien se llevó toda la fama, la gloria, la atención, la admiración y la presencia en la prensa. Y, ya que estamos hablando de la Luna, ¿sabes quién es Eugene Cernan? Pocos lo saben. Fue el último hombre que caminó en la Luna. ¿Ves lo que quiero decir? No es sorprendente cuando la gente dice que solo el “Número Uno” cuenta.

 

¿Qué deberías hacer si tú eres el número dos?

 

Esto es lo que Lee Iacocca hizo. Dándose cuenta que nunca sería el protagonista en la Empresa de Automóviles Ford (ya que su apellido no era Ford) tomó la mejor posición en Chrysler. El resto es historia.

 

Solo cuando lideras, puedes de verdad crear tu propio camino.

 

Como prueba, simplemente observa a personas como Bill Gates, Steven Spielberg, o Larry King.

 

Si estás en el Nivel 2, estás muy cerca de tener todo lo que quieres. Sería una vergüenza que no llegaras a explotar todo tu potencial. Para llegar a donde estás, has pasado por momentos duros y tomados decisiones difíciles.

 

Hay algo mágico en torno al número uno. Los beneficios son enormes. Pero no va a pasar por sí solo. Tú deberás hacer que suceda.

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