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Los Siete Hábitos
para dirigir tu vida
Hábito nº 6 Concéntrate en un solo asunto. Y termínalo
Nuestra cultura sobrevalora el esfuerzo y la acción. La persona ocupada se siente importante. La actividad se acaba convirtiendo en una trampa: se está tan enfrascado en lo que se hace que se acaba olvidando para qué se hace (objetivo).
Tu consciente sólo puede ocuparse eficazmente de un asunto a la vez. La dispersión lleva al estrés.
Saltar de un asunto a otro alarga el tiempo que ocupa
cada uno de ellos. La eficacia se consigue tra-bajando en
un asunto hasta donde se pueda, con olvido de lo demás.
No cuenta Lo que trabajas,sino lo que terminas.
Manten un escritorio ordenado. Tu escritorio es un lugar donde recibes, procesas y emites información. Sólo debes tener la referente al asunto en que trabajas y las herramientas de uso cotidiano. Los montones de documentos sobre tu mesa dificultarán tu concentración y sólo contribuirán a producirte también estrés.
Si tocas un documento (papel o correo electrónico), pasa a la acción: resuelve, reencamina, archiva o tira (envíalo a ‘la papelera”). Pero no lo dejes para “más tarde”.
Evita las interrupciones. Alargan extraordinariamente el tiempo preciso para realizar una tarea. Acepta las menos posibles y sé asertivo: aprende a decir “NO” cuando lo que tienes entre manos es más importante que el imprevisto que te surja.
Convierte en un hábito
el preguntarte
silo que vas a hacer es lo mejor
que puedes hacer ahora.
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